La Consejería de Salud anima a la población de entre 50 y 69 años a participar en el programa de detección precoz del cáncer de colon que, a pesar de que reduce la mortalidad hasta en un 70%, tiene una participación baja en Cantabria
“Participar en el cribado de cáncer de colon es una de las decisiones de salud más rentables que se pueden tomar a partir de los 50 años: ¡anímate y gana años de vida!”
Santander – 30.03.2026
A pesar de que el cribado de detección precoz del cáncer de colon está implantado desde hace años en Cantabria y de que su eficacia está sobradamente demostrada, ya que reduce la mortalidad un 70%, todavía existe un porcentaje “muy alto” de población que no participa.
Por eso, con motivo de la celebración mañana del Día Mundial contra el Cáncer de Colon, la Consejería de Salud quiere hacer un llamamiento directo a las personas de entre 50 y 69 años para que participen masivamente en el Programa de Detección Precoz de Cáncer Colorrectal, el tumor maligno más frecuente, pero también el más fácil de prevenir desde casa.
De hecho, el cribado de cáncer colorrectal sigue siendo una de las medidas sanitarias más eficaces para prevenir la enfermedad, ya que permite detectar lesiones precancerosas o diagnosticar el tumor en sus fases más iniciales, minimizando drásticamente su impacto en la salud.
La prueba de detección de sangre oculta en heces, que la Consejería de Salud envía al domicilio cada dos años, no duele, no lleva tiempo y no se necesita tener síntomas para su realización. Es un proceso accesible y cómodo, ya que el kit de recogida de la muestra incluye instrucciones claras y la indicación del centro de salud donde entregarlo.
Un proceso sencillo en dos tiempos
Si la prueba es negativa, la persona participante recibirá una carta con el resultado y, a los dos años, una nueva invitación a participar en el programa.
Si el resultado es positivo, es necesario la realización de una colonoscopia, que permite visualizar el interior del colon y, al tiempo, extirpar, si existen, pólipos en el momento. Eso sí, dependiendo del tamaño y la forma del pólipo, los especialistas aplican diferentes técnicas endoscópicas, fundamentales para reducir la mortalidad.
La colonoscopia es un procedimiento seguro e indoloro, que se realiza bajo sedación, no requiere ingreso hospitalario y presenta un índice de complicaciones muy bajo.
Participación insuficiente
Según datos provisionales de 2025, la Dirección General de Salud Pública invitó a casi 100.000 cántabros de entre 50 y 69 años a participar en el programa, pero solo obtuvo respuesta de la mitad, un 50,42%.
El objetivo este año es alcanzar y superar el 65% de participación, ya que el cáncer de colon es la segunda causa de muerte relacionada con el cáncer a nivel nacional (solo por detrás del de pulmón), y en Cantabria se cobra la vida de unos 200 pacientes al año.
La oportunidad de ganar años de vida
Por eso, desde la Dirección General de Salud Pública recuerdan que la prevención y el diagnóstico precoz no son solo estadísticas, sino años de vida ganados. La solución llega por carta a los domicilios cántabros: participar en el programa de cribado es la decisión de salud más rentable que se puede tomar a partir de los 50 años.
El desarrollo del cáncer de colon es lento —suele tardar varios años— y comienza casi siempre con la aparición de ‘pólipos’, pequeñas lesiones en la mucosa del intestino que pueden ser extirpadas antes de que se transformen en un cáncer.
En este sentido, el Programa de Detección Precoz cumple un doble objetivo vital: la prevención pura y dura, al localizar y extirpar los pólipos antes de que malignicen, y el diagnóstico precoz, puesto que, si el tumor ya existe, detectarlo en sus etapas iniciales eleva la supervivencia a los 5 años por encima del 90-95%.
La radiografía real de la enfermedad
Según los mismos datos provisionales que maneja Salud, en 2025 el cribado detectó 2.778 positivos entre la población diana de Cantabria. Se realizaron 1.848 colonoscopias y se detectaron 37 carcinomas entre las personas participantes.
El último informe anual ‘Las cifras del cáncer en España’ de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Red Española de Registros de Cáncer (Redecan), el cáncer colorrectal sigue siendo el tumor más frecuentemente diagnosticado en nuestro país, si se suman hombres y mujeres, y supera los 43.000 nuevos casos anuales. En Cantabria, esta cifra se sitúa en torno a los 450 diagnósticos al año.
Si se analiza por sexos, es el segundo tumor más frecuente tanto en hombres (solo por detrás del de próstata) como en mujeres (por detrás del de mama).
De hecho, los datos hablan por sí solos: cuando el cáncer se diagnostica porque el paciente ya presenta síntomas, solo el 36% se encuentra en fase inicial. Por el contrario, los tumores detectados a través del cribado, en el 70% de los casos, se encuentran en estadios tempranos.
Por eso, la meta es llegar a superar el 65% de participación de la población diana, 15 puntos más que la actual.
El papel vital de los hábitos saludables
No todas las personas tienen el mismo riesgo de desarrollar cáncer de colon; los antecedentes personales y familiares juegan un papel importante. Además, hay determinados elementos, relacionados con el modo de vida, como el ejercicio, la alimentación o los tóxicos, entre otros, que influyen en su aparición.
Eso significa, entre otras cosas, que el estilo de vida es un factor determinante que está en nuestras manos modificar y que la prevención también se basa en interiorizar hábitos de vida saludable.
La prevención activa incluye realizar una dieta baja en grasas y rica en frutas, verduras y fibra; moderar el consumo de carne roja y ultraprocesados, evitando los cocinados excesivos (alimentos quemados) y asegurar niveles óptimos de vitamina D y ácido fólico.
Además, es muy recomendable mantener un peso saludable, realizar ejercicio físico con regularidad y evitar el consumo de tabaco y alcohol.
Desmontando mitos
A la luz de los datos reales, mostrados anteriormente, es necesario también desmontar, uno a uno, tres de los mitos que frenan esa participación.
Mito 1: “Me encuentro perfectamente, no tengo síntomas”
Es, paradójicamente, el motivo principal por el que hay que hacerse la prueba. El desarrollo del cáncer de colon es muy lento (tarda varios años) y comienza con la aparición de ‘pólipos’, unas pequeñas lesiones en el intestino que no duelen ni avisan. Cuando la enfermedad da la cara y aparecen los síntomas, solo el 36% de los tumores se encuentran en fase inicial. Sin embargo, gracias al cribado en pacientes asintomáticos, el 70% de los casos se detectan en estadios muy tempranos, elevando la supervivencia por encima del 90-95%.
Mito 2: “Nadie en mi familia lo ha tenido”
Aunque los antecedentes familiares son un factor de riesgo indudable, la inmensa mayoría de los cánceres de colon son esporádicos y están ligados a la edad y a los hábitos de vida. El sedentarismo, el sobrepeso, el tabaquismo, el consumo de alcohol y una dieta pobre en fibra y rica en grasas, carnes rojas y ultraprocesados son determinantes. Por tanto, no tener antecedentes no exime del riesgo ni de la necesidad de participar en el cribado a partir de los 50 años.
Mito 3: “La prueba es muy complicada o desagradable”
El proceso de cribado no es una colonoscopia de entrada, sino una sencilla prueba de Sangre Oculta en Heces (SOH) que se realiza en la intimidad del domicilio. La Consejería de Salud, envía a casa una carta personalizada con un kit y unas instrucciones muy claras. Solo si ésta prueba da positivo (detectando restos invisibles de sangre), se deriva al paciente a una colonoscopia.
Incluso en este segundo supuesto, el mito del dolor es falso: la colonoscopia actual es una exploración segura que se realiza bajo sedación profunda, de forma totalmente indolora, sin necesidad de ingreso y que permite, en el mismo acto, extirpar los pólipos antes de que se conviertan en cáncer.
¡Participa!
Frenar la incidencia de cáncer de colon es una prioridad absoluta para Salud Pública. Pese al aumento de casos ligado al envejecimiento poblacional, el cáncer de colon nos ofrece una ventana de oportunidad única: actuar a tiempo salva vidas.
La mejora de los hábitos diarios y, sobre todo, la participación activa en el programa de cribado, son nuestras mejores herramientas para lograrlo.